Durante esta segunda parte del curso se abordaron nuevas temáticas con relación a la educación desde una perspectiva legal y política. Debo decir que desde la primera temática, es decir, las políticas educativas y lingüísticas, pasando por la ley 115 de 1994 y la ley de bilingüismo de 2013, hasta llegar al decreto 1860 de 1994; todo fue una nueva experiencia para mí.
Inicialmente, como mencioné, se abarcó lo relacionado con las políticas que regulan la educación a nivel internacional y nacional. El punto de partida fue la globalización, este concepto que ha adquirido fuerza en lo últimos años, no es de hecho reciente; por el contario, el deseo por integrar los mercados, las culturas y las sociedades a través de los intercambios económicos, tuvo origen muchos siglos atrás, pero gracias al avance tecnológico que vivimos en la actualidad, se ha potencializado su uso. Dado lo anterior, la expansión de los mercados y culturas, se generó la necesidad de crear organizaciones que se encargaran de regular ciertos sectores, como la salud, el trabajo, la cultura y la educación, entre otros; de allí surgen las organizaciones mundiales, encabezadas por la ONU (Organización de las Naciones Unidas).
Una de dichas organizaciones es la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), creada en 1945. Como ya su nombre lo indica, ésta se encarga de proteger y promover los derechos humanos y valores, a través de la educación de calidad, la preservación de la diversidad cultural y la búsqueda de la igualdad entre naciones. Con relación a este aspecto, se compartió un documento que resultó de la reunión de una de las comisiones de la UNESCO. En mi opinión, su contenido es un vivo ejemplo de cómo se establecen las políticas internacionales. Por una parte, puedo decir que lo allí propuesto está extraordinariamente organizado, comprende todos los aspectos que implican una buena enseñanza: establece condiciones que deben cumplir las infraestructuras, el estado de los materiales, la cobertura de personas en condición de discapacidad, la integración con otros sectores, tales como la economía, la sociedad, etc. En pocas palabras, puedo decir que las comisiones están muy bien enfocadas con las necesidades sociales. Sin embargo, considero que pueden llegar a verse como propuestas utópicas, ya que la puesta en marcha en nuestra nación, no ha logrado cumplir con todas esas indicaciones.
Por otra parte, no se puede desmeritar el trabajo que se ha realizado en el país. Dado que un apartado del documento “Un enfoque de la educación para todos basado en los derechos humanos” menciona que las transferencias monetarias condicionadas han traído beneficios, es decir, que se realizan pagos a las familias vinculados con la asistencia de sus hijos a las instituciones educativas. Este apartado, lo relaciono con el Programa de Familias en Acción implementado en Colombia y que ha mejorado en cierta medida el estado de algunos hogares, aunque vale la pena cuestionarse si los padres sí invierten esa ayuda en sus hijos.
Continuando con el hilo de la temática, aprendí que una vez la UNESCO establece sus políticas, cada gobierno se apropia de ellas y las hace públicas en su ley fundamental, en nuestro caso, la Constitución Política de Colombia. Claro está, que en ella se habla de la educación de manera muy general, por lo que a medida que surge la necesidad de aclarar puntos, se elaboran las leyes, los decretos, los estándares, los lineamientos, y así sucesivamente para especificar cada vez más los elementos vinculados al proceso educativo. Ahora bien, todos estos documentos que regulan la educación, forman el grupo de las políticas educativas. Dentro de ellas, se despliegan otras que se concentran en el establecimiento de orientaciones y criterios evaluativos en lo que concierne al uso de la lengua oficial, las lenguas minoritarias y una lengua extranjera. Estas regulaciones reciben el nombre de políticas lingüísticas.
Algo nuevo para mí fue que las políticas que regulan el idioma extranjero datan de muchos años atrás (exactamente desde 1824) y lamentablemente el gobierno no ha logrado realizar una que satisfaga las necesidades de los colombianos. En la que más se profundizo fue el proyecto de bilingüismo de 2010. En mi opinión, lo redactado en el papel parece prometedor y sí logra cumplir los objetivos, será un gran avance para el país y para los profesionales en el campo de las lenguas en particular. A pesar de lo anterior, considero que más allá de tener una idea muy bien planteada en un documento, la realidad es muy diferente y de nada sirve saber dónde se quiere llegar, sino se tiene en cuenta las metas de los participantes, en este caso los colombianos. Entre otras cosas, que el país atraviesa por un desinterés total en la educación; es sabido que es uno de los sectores en los que se invierte poco y no creo que se logre calidad tan solo con el hecho aumentar los cupos o la cobertura, sino se invierte en la formación de los docentes, infraestructura y materiales.
Para cerrar este apartado, es posible decir que los gobiernos tratan de aplicar, en cierta medida, lo establecido por las organizaciones mundiales; no obstante, en su afán por obtener beneficios económicos (provenientes del Banco Internacional o el Fondo Monetario Internacional estrechamente ligados con las organizaciones mundiales), terminan imponiendo proyectos a la ligera, sin realizar las adaptaciones acordes con nuestro entorno.
Con relación a las estrategias didácticas, en esta parte fue de mucha utilidad realizar un esquema que conectaba cada elemento relacionado con el tema, dado que antes de hacerlo estaba confundida y no hallaba como integrar los conceptos para que al comentarlos con mis compañeros, ellos lograran entenderlos. Como organizadora del seminario I, considero que la actividad del Pictionary fue una buena idea porque permitió que la audiencia retomara los conceptos clave.
En segundo lugar, se encuentra la temática del currículo. Personalmente, este fue uno de los temas en los que tuve dificultades, dado que se abarcó mucha información en relación a sus definiciones, los cambios por los que ha pasado, sus componentes, etc. Sin embargo, después de trabajarlo en el grupo se despejaron mis dudas. En primer lugar aprendí que es un documento que tiene sus orígenes en la comunidad educativa y que sirve para aterrizar las políticas educativas en contextos específicos, es decir, las instituciones educativas. Un método que fue crucial para recordar los componentes del currículo, fue la comparación con un bus; gracias a este método me quedo claro que el currículo abarca los objetivos, la metodología, los recursos didácticos, la investigación, los profesores, los estudiantes y los contenidos, por mencionar algunos.
Este concepto fue nuevo para mí, al igual que las diferentes clases de currículo, ya que se distingue entre el oficial o explicito, que hace referencia al documento como tal y que se apega a las políticas educativas; y el oculto o informal, que ya es su aplicación y se incluye la interacción, las actividades culturales y las normas morales.
Otros elementos que sirvieron para aterrizar este concepto, fueron los cuatro fundamentos propuestos por Cesar Coll. El primero es el sociológico, como su nombre lo indica el currículo debe cambiarse y adaptarse a las demandas sociales y actuales de la comunidad, por eso se dice que es flexible. El segundo es el epistemológico, que indica que se incluyen las diferentes inteligencias y las diferentes áreas del conocimiento. En tercer lugar, está el componente psicológico que implica las relaciones socio-afectivas y la individualidad. Por último, el componente pedagógico, se enfoca en los objetivos y la didáctica, es decir, como se debe enseñar.
En tercer lugar, se abarcó un artículo sobre el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o Informe PISA. Como lo había mencionado en mi blog, pienso que este tipo de evaluaciones no refleja en su totalidad las capacidades del evaluado, aunque si deja ver que la educación que recibimos en nuestro país necesita ser re-orientada; no se puede seguir con el pensamiento de que nos estamos formando para servir a otros, es necesario imponer una visión de liderazgo y emprendimiento en torno a sectores como el tecnológico que está tomando mucha fuerza en la actualidad y que como muestran los resultados, no es nuestro fuerte.
Finalmente, se habló del decreto 1860. Este decreto tiene como fin especificar aspectos que se encuentran en la ley 115 de 1194, entre los que se profundizó en la organización y gobierno escolar. Del primer seminario, ya tenía conocimiento en que la educación formal se organizaba en niveles, ciclos y grados; sin embargo, no entendía muy bien la diferencia entre los dos primeros, dado que su división tiene nombres similares. Después de la socialización, me quedo claro que los niveles son etapas del proceso de formación (preescolar, básica y media); los ciclos son conjuntos de grados (preescolar, primaria y secundaria).
Un aspecto que me pareció interesante es que las instituciones educativas deben garantizar la continuidad de la formación de los educandos, por lo cual deben establecer convenios con instituciones que brinden la formación que a las primeras les hace falta. De allí surgió un concepto del que no tenía conocimiento: la educación por cobertura, que hace referencia a convenios que tiene el estado con colegios de garaje. Aunque este aspecto trajo a colación opiniones negativas por parte del estado, que en lugar de invertir en infraestructuras aportan ayudas a pequeños establecimientos. En mi opinión, no es una idea del todo desfavorable, ya que algunas familias no pueden acceder a las instituciones públicas por cuestión de transporte, de seguridad, etc; y esta ampliación les facilita el acceso a una formación académica.
Otro elemento que se analizó fue el Proyecto Educativo Institucional (PEI). Para entender este concepto, se usó una comparación muy acertada: el PEI es la biblia del colegio. En mi caso, este tipo de estrategias me ayuda a recordar los conceptos. Desde una visión más formal, aprendí que el PEI es un documento obligatorio que establece la forma en que se alcanzaran los fines de la educación, pero que a su vez le da un grado de autonomía a cada institución. Dicho documento, incluye los objetivos, la estrategia pedagógica, el manual de convivencia, sistema de matrículas, entre otros.
En lo que respecta al gobierno escolar, desde mi experiencia como estudiante tenía conocimiento de algunos órganos como el consejo directivo y académico, la asociación de padres, el consejo de estudiantes, el personero y el consejo de estudiantes; no obstante, no sabía la composición ni las funciones de cada uno, ni el hecho de que conforman el gobierno escolar. Ahora bien, considero que la selección de cada uno de los integrantes refleja en cierta medida equidad, por ejemplo, el consejo directivo alberga opiniones familiares, académicas, de los propios estudiantes, de egresados y de sectores económicos, de lo que se podría concluir que las decisiones no se toman de manera arbitraria y que se considera todos los elementos que integran una comunidad.
Por otra parte, como se mencionó en las sesiones, es importante para nuestra formación tener claro qué funciones tiene cada consejo, dado que como futuros docentes tenemos que estar seguros del conducto regular que se debe seguir en caso de conflictos, propuestas o solicitud de recursos. En esta parte, considero que fue acertada la idea de compartir ejemplos de documentos reales, tales como el PEI y las actas de reuniones de los consejos que forman el gobierno escolar, ya que en mi caso fue posible pasar de entender un concepto a verlo en la práctica, logrando así un mejor entendimiento; además, la actividad de ponerse en el rol de cada uno de los entes que conforman los órganos institucionales, fue una buena estrategia para recordar quienes lo componen y que funciones tienen a su cargo.
Para concluir, las temáticas han sido realmente interesantes y, aunque no puedo negar que los documentos por su estructura legal tienden a ser un poco abrumadores, la mecánica de socializarlos me permitió afianzar los conceptos y verlos desde una perspectiva más clara. En cuanto a las estrategias didácticas, detecté que algunas de ellas no van con mi forma de aprendizaje, por ejemplo las rimas; pero, al observar el impacto positivo en mis compañeros y en los trabajos creativos que surgieron, considero que no es un método que deba descartar para mis futuras clases. Otros métodos eficaces y que no conocía, fueron los estilos de caligramas y la forma de evaluación de rotar una hoja mientras se respondía a las preguntas.












